Vaya, vaya!! He encontrado otro capitulo de las aventuras del bufón en el reino de los silencios. Si quereis leer los dos primeros, por que no os acordais, poned en el buscador del blog "bufón", y encontrareis bajando un poco "El bufón y la reina" y un poco mas arriba "El bufón y las lagrimas".
El Bufón y el hada oscura
En el reino de los silencios, un
día de verano, la luna salio a por estrellas mientras el sol se
escondía tras las montañas. Nuestro amigo el bufón se encontraba en su sencilla cabaña cuando el extraño movimiento de una sombra le
sorprendió. Miro, no vio nada, y
prosiguió con su
propósito de conciliar el sueño sin problemas por una vez, pues llevaba un tiempo con una angustia terrible, ya que hacer
reír a la reina ya no alimentaba su alma. Al momento
volvió a moverse una sombra a la par que notaba una especie de aleteo en la cabaña. -¿Quién es?, pregunto el bufón. El silencio por respuesta. -¿Quién va?,
insistió. Un leve sonido, como un sollozo, llego hasta sus
oídos. Entonces la vio. En una esquina se encontraba un ser mágico de tonos azules oscuros y

dos alas negras. Su cabello era enmarañado y su cara reflejaba cierta tristeza pero su belleza hizo que el bufón se quedara sin palabras por un instante. De repente un hilo de voz
melancólico emergió del hada. No
movía los labios, solo tomo la mano del bufón e invento una mirada que conecto con la suya como si fueran una sola. -¿Quien crees que soy?, dijo el hada. -Un ser maravilloso, dijo el bufón sin pensar. -No me conoces, susurro el hada. Era cierto, el bufón no
conocía al hada oscura pero
había algo en su mirada que le inspiraba una sensación de calma que hacia tiempo que no
sentía. El hada continuó; - mi vida es un camino repleto de
obstáculos que no puedo franquear con mi vuelo ya que cada decepción cae en mis alas
haciéndolas pesadas e
inútiles impidiendo mi vuelo. El bufón miraba atónito. -Esa es mi carga, la decepción y la desconfianza,
añadió el extraño ser. -
Dejame que te ayude, dijo el bufón. - ¡Tantos han dicho lo mismo...! Cada persona que me ha dicho eso ha acabado siendo mas peso sobre mis alas en vez de liberar carga. El bufón, sin saber por que poso sus labios sobre los del hada y algo extraño
sucedió en ese momento. El discurrir de las aguas del
rio fue aminorando su correr hasta parar totalmente. La tierra dejo de girar como una peonza que queda sin fuerza y el silencio se apodero de todo. Todo se
había detenido en el reino de los silencios. La sonrisa del hada hizo que el bufón cayera hacia
atrás, y sus ojos se fijaron sobre él, y el
sintió como el mundo se paraba retratando ese mágico momento con sueños. De repente, de las alas del hada surgieron extrañas luces y sonidos que subieron hacia el cielo
perdiéndose en la oscuridad de la noche,
liberándola de carga. Largo rato compartieron los dos seres con el mundo detenido hasta que llego la hora de partir. Al bufón le daba miedo que el hada volara lejos y desapareciera para siempre y así se lo hizo saber. El hada
voló y se confundió con las estrellas a la vez que el reino de los silencios
volvía a su estado activo. Así
fue como se conocieron el bufón y el hada oscura. Se siguen viendo a menudo y cada vez que esto sucede el mundo exterior parece pararse mas allá de sus abrazos. Poco importa los
demás cuando la
magia de las alas oscuras los cubre a los dos. El bufón vuelve a
reír, aun a sabiendas de que cualquier día el hada tal vez vuele lejos. No puede evitar pensarlo por que, no nos olvidemos, su sino es la derrota.