Adios, pequeño Gizmo

lunes, 24 de agosto de 2009

 

Acabo de volver de vacaciones y, después de tanto tiempo sin escribir, la primera entrada es triste. El Jueves pasado mi pequeña chinchilla Gizmo, dejaba de respirar después de unos días con dificultades respiratorias. La suerte fue que yo estaba en Boltaña de fiestas y no asistí a su defunción, ni lo vi ya muerto. En realidad no lo he visto en todo el mes practicamente. Tal vez, de haber estado mas en casa me habría dado cuenta de algo antes de que fuera tarde. ¡Es curioso lo que se puede echar de menos a un roedor de medio kilo!
Voy a contaros la historia de Gizmo, para quien lo la conozca. Gizmo fue adoptado por mi persona por un curioso motivo; en la tienda de animales estaban cansados de que se escapara por las noches y se comiera todas las bolsas que estaban a su altura. Heno, pienso, alfalfa... Todo estaba bueno para el. Tras varios intentos de ponérselo difícil, y no conseguir nada, me lo regalaron. Yo en mi casa intente acostumbrarlo a que estuviera suelto por mi cuarto, pero se lo comía todo. Al final, renuncié a ello y solo lo sacaba por el pasillo con todas las puertas cerradas. Pues bien, se comía los cables de la luz. Tape con canaletas los cables de la luz. Aprendió a quitar las tapas. Hay que reseñar que esas tapas mi madre no las podía quitar y el bicho sí. Las tuve que pegar con loctite. Entonces aprendió a meterse entre el radiador del pasillo y el cubre radiadores. Se subía encima del radiador con una facilidad... Encargamos una madera para tapar la parte de abajo del radiador y, por supuesto, aprendió a apartarla para seguir subiendo. La tuve que atornillar a la pared. Tras un par de años sin mayores incidencias, y con Gizmo mucho mas social, aprendió a abrir la puerta del taquillon de la entrada, donde guardaba sus almendras, y tuve que poner un trozo de celo para que no se comiera las cajas de leche, y demás productos, allí contenidos. Ojo, no dejaras su jaula al lado de ropa. ¡¡¡Ese era Gizmo!!! Un bicho mas listo que nadie. Si te veía entrar en algún cuarto solía esperar en la puerta para colarse cuando salieras. En fin, voy a echar de menos enseñárselo a la gente cuando viene a casa, verle dar saltos como un loco contra las puertas, escucharle gruñir soñando, su piel suave... No se ni los años que ha estado conmigo; puede que unos 5 o 6. Soy un desastre. ¡¡¡Ya se me escapan las lágrimas otra vez!!! ¡¡Joder, que tonto soy!! Pongo alguna foto de mi Gizmo, aunque no tengo fotos que le hagan justicia. En fin, adiós, pequeño gizmo... ¡¡Adiós, GRAN GIZMO!!

4 OPINIONES AQUÍ:

pilaryn dijo...

Bonito homenaje al pequeño.
1000 besos de animo cielo.

Farinós dijo...

Joder con Gizmo!
Te aconsejo no buscarle reemplazo. Gizmo era único, seguro.

A principios de julio pasé unos días en la Era de Satué, en Fanlo, y dímos algunas vueltas por la zona, incluido Boltaña. ¡Bien!

bego dijo...

Hola vaya lo siento de veras, muchos animos; en verdad Gizmo era especial. Besicos.

scotty dijo...

Si que era especial, si